Anotaciones de observación astronómica elemental

Siempre te recordaremos

 

Marte, el planeta rojo

Publicado el 16 julio, 2011 por bitacoradegalileo

Ocupando el cuarto lugar entre los planetas del Sistema Solar, en orden a su mayor cercanía al astro rey, Marte pone el colofón a los planetas llamados rocosos, telúricos o terrestres, junto a Mercurio, Venus y la Tierra, todos ellos más cercanos que el conocido como Dios de la Guerra.

Su color rojo-anaranjado, observable sin problemas a simple vista, hizo a los romanos compararlo con el color de la sangre, y de ahí su identificación con la deidad guerrera, como veremos en el apartado dedicado a Mitología, al final del artículo. Era conocido desde la Antigüedad como uno de los siete astros errantes (planetes), junto al Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Júpiter y Saturno, e incluso originó el nombre de la estrella Antares, de la constelación de Escorpio, que significa justamente «el anti Ares», pues rivaliza con él en brillo y color. Como veremos, Ares es el nombre griego para el dios Marte.

Los ocho planetas del Sistema Solar (después de la exclusión de Plutón de esta categoría) están divididos en dos zonas por el cinturón de asteroides, situándose más allá de éste los cuatro gigantes gaseosos (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno), y más cerca los cuatro rocosos citados anteriormente. Marte, siendo el más alejado de los cuatro, es sin embargo el segundo más pequeño y menos masivo, sólo por delante de Mercurio.

El radio medio de Marte es de 3.390 kilómetros, un poco más de la mitad del radio terrestre que es de 6.357 km pero es muy poco masivo, sólo una décima parte de la masa de la Tierra, lo que le hace poseer una gravedad muy inferior a la nuestra, aunque es aún el doble de la que hay en la Luna. Una persona de 60 kg pesaría 20 kg en Marte y 10 en la Luna.

El planeta se sitúa a una distancia media del Sol de 1.5 Unidades Astronómicas (distancia media Tierra-Sol), en una órbita marcadamente elíptica que tarda en recorrer 687 días (1.88 años terrestres). Tarda en completar una vuelta sobre sí mismo, en su movimiento de rotación, 24 horas y 37 minutos. La inclinación de su eje de rotación con respecto a su órbita (25.19º), similar aunque algo mayor que el de la Tierra, origina la aparición de estaciones a lo largo del año marciano; este dato, unido a la excentricidad de su órbita elíptica, provoca grandes diferencias de temperaturas entre verano e invierno, que se turnan en ambos hemisferios como ocurre en nuestro planeta.

El interior es muy parecido al terrestre, aunque aún no conocemos la composición del núcleo. Sí sabemos que está formado por materiales de hierro, pero es incierta la presencia de azufre; el núcleo, como en la Tierra, está rodeado por un manto y recubierto por una corteza similar a la nuestra.

La atmósfera es muy tenue y la presión en la superficie es una centésima parte de la terrestre, aunque sufre grandes variaciones con la altitud, desde 9 milibares en algunos barrancos a sólo 1 milibar en la cima de Mons Olympus. A pesar de ello, se forman nubes y se originan violentas tormentas que afectan a todo el planeta durante meses. La temperatura media en la superficie marciana es de -63 ºC, aunque se han registrado máximas de -3 ºC y mínimas de -87 ºC. Más del 95% de la atmósfera es Dióxido de Carbono, que contribuye a la formación de los casquetes polares, precipitando en la estación fría sobre pequeñas cantidades de hielo de agua. La proporción de oxígeno molecular es ínfima, y las pequeñas trazas de vapor de agua son capaces de condensarse en invierno y formar nubes y, a veces, hasta una ligera neblina al amanecer.

En el polo sur, y bajo el casquete de hielo, se han detectado violentas explosiones de Dióxido de Carbono, que expulsan arena al exterior como verdaderos géiseres. Parece ser que estas erupciones se producen en la primavera austral, al calentar el Sol las regiones que se habían enfriado durante el invierno meridional marciano. La ilustración precedente es una concepción artística.

La superficie muestra gran cantidad de cráteres de impacto, a semejanza del paisaje lunar, pero también montañas, colinas, planicies, valles, fallas, volcanes ya extinguidos, restos de antiguos ríos y dunas, entre otros muchos accidentes.

El Hemisferio Sur es más accidentado y está repleto de antiguos cráteres y de canales. El Norte, sin embargo, contiene llanuras extensas, mucho más jóvenes y menos elevadas. Parece haber una abrupta discontinuidad de varias kilómetros de longitud, a modo de falla, que separa ambas zonas y confiere esa altitud distinta a las dos regiones. Veamos como ejemplos un par de cráteres.

Éste es el magnífico Endurance, un colosal cráter de impacto así bautizado en honor al buque homónimo, rompehielos de la expedición Trans-Antártida. La colisión formó esta cavidad de 130 kilómetros de diámetro, que parece ser era periódicamente inundado por el agua en el pasado, hasta formar un mar muy poco profundo (unos 20 metros). La fotografía superior es de alta resolución, y se puede ampliar bastante pulsando sobre ella.

Aquí vemos al cráter Victoria, una cavidad mucho más pequeña, con sólo 750 metros de diámetro, pero algo más profundo, hasta 70 metros de altitud. El nombre de este accidente evoca a la nao española comandada por Fernando de Magallanes, y luego por Juan Sebastián Elcano, que fue la primera en dar una vuelta completa a la Tierra. El cráter fue fotografiado por el robot Opportunity en el año 2.006, que lo circunnavegó en una cuarta parte de su perímetro, imponiendo a algunos de sus accidentes nombres de los lugares que visitó la expedición magallánica, como Cabo Verde, que vemos en la fotografía de la izquierda. Pulsando sobre la imagen superior se podrá obtener una ampliación muy notable. Merece la pena hacerlo.

Situado en la altiplanicie de Tharsis, Mons Olympus es la mayor elevación de todo el Sistema Solar. No hay en ningún otro lugar ningún accidente que ni siquiera se aproxime a sus casi 25 kilómetros de altitud. Se trata de un antiguo volcán con una base de cerca de 600 kilómetros y cuya caldera tiene un diámetro de 80 kilómetros. Los acantilados que lo rodean llegan a alcanzar la escalofriante altura de 6.000 metros. Ni el monte Everest, la mayor altitud en la Tierra, pero que no llega a 9 kilómetros, ni siquiera el venusino Maxwell, que mide unos 11.000 metros, pueden competir ni de lejos con el gigante marciano.

Pero no acaban aquí los récords en el planeta Marte. En efecto, a lo largo del ecuador, y con una longitud diez veces mayor que el Gran Cañón del Colorado, en Arizona, Valles Marineris es un formidable sistema de grietas que durante 4.500 kilómetros ofrece profundidades de 7 kilómetros, con algunos máximos de 10, y anchuras de 200 km, en el mayor cañón de los que pueden encontrarse en todo el Sistema Solar.

Este accidente parece que se originó cuando se formó la altiplanicie de Tharsis, al hundirse las tierras próximas. Fue descubierto por la sonda Mariner 9, y a ella debe su nombre.

Marte tiene dos satélites naturales, que orbitan muy cerca del planeta, llamados Phobos y Deimos. El primero se sitúa a una distancia media de 9.000 kilómetros y el segundo a 23.000, menos de la quinceava parte de la distancia media TierraLuna. Los dos son de muy reducidas dimensiones, con 11 y 6 kilómetros respectivamente, que no llegan a superar en tamaño a muchas ciudades. Su escasa masa no les ha permitido obtener una forma esférica, al no alcanzar la fuerza de gravedad suficiente para superar las fuerzas de cohesión de la materia, asemejándose bastante a los asteroides del cinturón aledaño, por lo que se piensa que pudieran ser dos de estos cuerpos, que fueron capturados por la atracción gravitatoria del planeta. Phobos tiene la curiosa particularidad de que su periodo orbital es menor que el de rotación de Marte, así es que el movimiento aparente del satélite, cuando se observa desde el planeta, se produce de oeste a este, al revés de lo acostumbrado. Es como si usted me adelantara por la autopista, y le diera la sensación de que yo me muevo hacia atrás, cuando en realidad lo que hago es desplazarme a una velocidad menor.

Casi todo lo que hoy sabemos sobre el planeta Marte y sus satélites ha sido descubierto por las diferentes sondas que han orbitado la región. La primera que lo consiguió, en 1.965, fue la Mariner 5, después de que la Marsnik 1 se aproximara hasta 193.000 km tres años antes, pero con una órbita heliocéntrica. Después, las misiones Viking enviaron módulos de aterrizaje por primera vez en 1.976, y a éstas le siguieron otras como Mars Pathfinder que consiguieron posar sobre Marte robots capaces de desplazarse sobre su superficie. En 2.004, los robots Spirit y Opportunity, citado cuando hablamos del cráter Victoria, trazaron mapas y encontraron indicios de un antiguo mar.

Marte ha sido considerado el astro más parecido a la Tierra (en la fotografía, el desierto en Marruecos a la izquierda y un paisaje marciano a la derecha), e incluso se ha barajado la posibilidad de una regeneración de su atmósfera para hacer posible la ubicación en su superficie de una base permanente para el hombre.

Aunque en la actualidad se trata de un planeta seco e inhóspito, está demostrada la presencia pasada de ríos de agua, que formaron surcos en la superficie, mares, costas e islas, que favorecidos por una atmósfera mucho más densa que la actual, facilitaron la formación de cursos de agua líquida.

El falso descubrimiento durante el siglo XIX de supuestos canales de irrigación, construidos de forma artificial, disparó las expectativas de la existencia de seres inteligentes en el planeta, a los que se llamó marcianos. Los canales resultaron ser una ilusión óptica y son simplemente inexistentes, aunque han proporcionado multitud de argumentos para novelas de ciencia-ficción y han dado trabajo a cientos de guionistas de Hollywood. La adaptación radiofónica que en el año 1.938 hizo Orson Welles de la novela de 1.898 La guerra de los mundos, de Herbert G. Wells, que describía una invasión de la Tierra por los supuestos marcianos, provocó el pánico general entre la población. La aparición de una estructura orogénica tremendamente parecida a un rostro humanoide, llamada la cara de Marte, también ha alimentado las especulaciones sensacionalistas en todo este fantasioso tema; se trata sólo de una formación elevada, a modo de meseta, de unos 3 kilómetros de largo por 1.5 de ancho. Sí parece cierta la presencia de restos orgánicos, microbiológicos, en alguna roca procedente del planeta, pero esto está aún por confirmar, y si tuviera algo que ver con algún tipo de vida, desde luego no sería actual, sino de épocas muy remotas, cuando en el planeta existían otras condiciones de presión y temperatura.

En cuanto a la observación por parte de los aficionados, son muy frecuentes las ocasiones en las que Marte puede ser admirado. Se puede encontrar sin problemas a simple vista, pues el planeta llega a ofrecernos una magnitud visual aparente de hasta -2.9. En la actualidad transita por la Constelación de Tauro, con una magnitud de +1.4, y puede ser avistado en la madrugada, separándose cada día un poco más del Sol, con el que ha estado en conjunción hasta hace pocas fechas. En la siguiente página pueden encontrarse sus efemérides:

http://www.surastronomico.com/marte

No son extrañas las oportunidades para observar a Marte en las proximidades de otros planetas, todos bien visibles, y constituyen una excelente ocasión para que los aficionados a la astrofotografía puedan disparar sus cámaras.

Esta última imagen muestra a la Tierra y la Luna captadas por la cámara instalada a bordo de la sonda Mars Orbiter Surveyor, en órbita alrededor de Marte, durante la conjunción de mayo de 2.003.

Mitología

Desde Babilonia y Sumeria, Marte ha sido considerado el Dios de la Guerra. En Grecia fue conocido como Ares, y era un dios secundario, personificación de la violencia y la fuerza bruta, de los horrores de la batalla y de la sinrazón, que se oponía a su hermana Atenea, Diosa de la Sabiduría y la prudencia.

En Roma, en cambio, Marte es un Dios con una importancia primordial. Siendo el romano un pueblo fundamentalmente guerrero, se entiende así que antes de la batalla Marte fuera adorado y también receptor de sacrificios para ganar su favor en el combate. Es hijo de Júpiter y de Juno y se representa con un casco y una lanza. El dios está íntimamente relacionado con Venus, aunque no discretamente, pues es frecuente representarlos en desvergonzadas actitudes sensuales y provocativas. Aún hoy, ambos son identificados por los respectivos símbolos masculino y femenino. Ambos engendraron dos hijos, que para los griegos son llamados Phobos y Deimos, nombres que sirvieron para bautizar a los dos satélites que orbitan al planeta.

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Hay 16 respuestas para "Marte, el planeta rojo"

HOla Gali: como siempre, y no me sorprende, lo bien explicado y lo detallista que sos en todo el tema!! Gracias por instruirme en temas tan apasionados como éste. Besos y como siempre leyendote.

Gracias a ti por tu visita, tu comentario y tus ánimos. Muchos besos.

el planeta marte para mi es como misterioso,luego leo cosas sobre el y creo que no hay nada por descubrir¿o si?.lo que se aprende leyendo la bitacora.
la nueva imagen me gusta muchisimo.
besitos y hasta el proximo……..

Pues sí, querida amiga, hay mucho que descubrir. A pesar de su relativa cercanía, son muchísimas las cosas que desconocemos del Planeta Rojo, y en eso se afanan los planetólogos.
Mi hijo Álvaro es el responsable de la nueva imagen de la bitácora, así es que le trasladaré tus elogios; yo me permito agradecértelo en su nombre.
Muchos besos, y hasta muy pronto.

Amigo Galileo, lo primero q quiero decirte es q ahora q ya me he familiarizado con la página nueva me parece q es perfecta, ademas como tú dices ahora si q es nuestra y no depende de nadie mas.
con respecto al artículo de esta semana quiero decirte q me encanta marte,con ese color rojizo, lo q mas me soprende de él es todo lo q se parece a la tierra y las dos fotografias donde comparas el desierto y marte es sorprendente(es como si fuera una segunda tierra esperando para ser conquistado, en caso de q estallara ésta,aunque espero q por ahora eso no pase). por cierto el Mons Olympus es enorme estar alli arriba seria como estar tocando el cielo, q impresion mas grande. yo no sabia q la palabra marciano provenia de marte, si habia odio hablar de la cara de marte, aunque parece perfectamente una cara era ilógico q un extraterrestre plantara allí una cara, no me imagino al extraterrestre moldeandola, jaja.
con respecto a las fotos me han encantado pq puedes pinchar en ella y parece q estas alli dentro.La parte de la mitologia es una delicia.
por cierto Gali te voy a hacer una preguntatita q me formularon el otro dia y me quede un poco impresionada y a ver si tú como astronomo me la sabes contestar: DICEN Q DESDE EL MONTE MAS ALTO DE LA TIERRA, CUANDO ALGUNOS ALPINISTAS LOGRARON CONQUISTARLO AL MIRAR AL HORIZONTE COMPROBARON Q SE VEIA LA CURVATURA DE LA TIERRA, ES ESO POSIBLE?si es asi como lograron llegar tan alto sin enfermar?pq es cuando te montas en un avión q no va tan alto y ya te duelen los oidos cuando coges cierta altura….no se la verdad me lo dijeron el otro dia, y a ver si tú me puedes sacar de dudas. gracias y hasta nuestro proximo encuentro

Contemplar a nuestro planeta desde la cima del Everest es como hacerlo desde un avión a 8.848 metros de altitud, así es que sí, se nota mucho más su esfericidad. Y cuanto más alejada del centro de la Tierra sea tu posición, más lo notarás. De todas maneras, ya se «adivina» desde la misma playa, a cero metros (o a la altura a la que están nuestros ojos), con sólo pasear la mirada de este a oeste, o viceversa.
Traslado a mi hijo Álvaro tus impresiones sobre la nueva página y te las agradezco en su nombre, ya que es él el que se lo ha currado.
Hasta muy, muy pronto, porque hoy mismo habrá más en la bitácora. Un beso.

Solamente agradecer de nuevo todo esto que podemos ver, leer y aprender atraves de la Bitacora, este artículo sobre Marte es realmente muy instructivo y como todo lo que presentan, ameno y acompañado de hermosas imagenes. Una pregunta: Se podria reproducir estos articulos? desde luego dando el merito y reconocimiento a la bitacora.

Supongo que lo que pretende es reproducir el artículo en papel, con fines educativos. Hágalo, pues para mí será un honor que la bitácora sea conocida por sus alumnos, y le agradezco su reconocimiento y participación. Saludos cordiales.

… Es verdad que el planeta rojo lo tenemos cerca y tiene algo de aspecto similar a la nuestra Tierra, pero la posibilidad de ir a vivir ahí es muy poca.Marte, no tiene todos los requisitos o condiciones necesarias para la vida humana,mucha calor, frio, y presión,pero siempre tendremos el deseo y el sueño de realizar el primer viaje a Marte aun que sea por poco tiempo. Un gran saludo.

Efectivamente, las condiciones de habitabilidad de Marte son muy desfavorables, pero yo creo que lo que han de hacer los hombres es preocuparse por cuidar mejor el planeta en el que viven. Saludos.

Hola muy buen articulo muy ameno y con fotos espectaculares, queria aportar un Dato que he leido en algún libro de Astronomia sobre Phobos y es que su órbita es inestable y se va acercando a Marte poco a poco hasta que colisione con el planeta dentro de unos 40 millones de años.

me gustaria que me mandaran mas informacion sobre el planeta marte.

me gustaria recibir informacion sobre planeta marte.

Mi mas profundo respeto y admiración a José Luis Sendón Quintín, (Galileo).
Lamento no haber encontrado antes este blogg

Quisiera saber que hay de cierto que el planeta Marte se verá del tamaño de la luna el 28 de Agosto de 2013.

Mi. opinion con respecto al cambio de temperatura es el siguiente.Si Marte tiene la rotación parecida a la de la Tierra su cambio climático es por mecánica,como el del Planeta Tierra no existe otra respuesta.

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