Siempre te recordaremos

 

El cráter Clavius

Publicado el 6 diciembre, 2011 por bitacoradegalileo

Si nos situáramos en su centro, nadie diría que estábamos en el interior de un cráter, pues no podríamos divisar sus paredes, debido a su enorme extensión y a la curvatura de la superficie lunar. Sólo veríamos un montón de pequeños cratercillos a nuestro alrededor, cinco de los cuales forman una curiosa cadena en arco, que cualquiera diría es una sucesión de impactos de un meteorito fragmentado, pero tampoco esto es cierto, porque tienen distinta antigüedad. La forma del cráter, alargada, también es una ilusión, y sólo se debe a la perspectiva, debido a su proximidad al limbo del satélite. Ni siquiera el nombre responde al del científico que se quiere homenajear y, para colmo, Clavius aparece en una película de ciencia-ficción. Todo mentira.

Clavius es uno de los accidentes lunares más notables, no en vano aparece en el puesto número 9 en la Lista Lunar 100 de Charles A. Woods, y personas con la suficiente agudeza visual pueden distinguirlo a simple vista. Se observa como una muesca en el terminador, es decir, la línea que separa la luz de las sombras, cuando amanece en la región (unos dos días después del primer cuarto). Con un diámetro de 230.77 kilómetros, es el tercer cráter más grande de la cara cercana de la Luna, sólo superado por Bailly (294 km) y Deslandres (250 km). Tales dimensiones le hacen aparecer como una superficie convexa por la curvatura del satélite, de forma tal que el centro del cráter está más elevado que sus paredes, y nos puede aparecer iluminado por los rayos del Sol al amanecer antes que sus propios bordes, a pesar de que éstos tienen paredes con una altura superior a los 3.500 metros. El siguiente es un viaje de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) desde Tycho hacia el sur, hasta Clavius. Tycho, como veremos, será una importante referencia para facilitar aún más la posición de Clavius.

La región, como puede observarse, está plagada de cráteres y exenta de tierras bajas, lo que conocemos como mares lunares, que se concentran en latitudes más septentrionales, probablemente debido a la atracción gravitatoria de la Tierra y a la fuerza centrífuga originada por la rotación del satélite, dada la mayor densidad del basalto que contienen, rico en hierro.

Esa misma localización es la responsable de que a nosotros se nos ofrezca de forma ovalada, cuando el cráter es circular (o poligonal si se prefiere), pues la perspectiva nos hace verlo con una inclinación que distorsiona sus formas. Es el mismo efecto que sufre Mare Crisium en el limbo del este, por ejemplo. La imagen precedente, tomada por la Cámara instalada en el Lunar Reconnaissance Orbiter (LROC) nos muestra una imagen cenital de Clavius, mucho más acorde con sus verdaderas proporciones.

Veamos ahora los principales datos sobre Clavius resumidos en un cuadro:

Coordenadas Selenográficas
Latitud 58.55º S
Longitud 14.8º W
Dimensiones
Diámetro 230.77 kilómetros
Profundidad 3500 metros
Edad de la Luna
Amanecer 9 días
Anochecer 23 días

Las coordenadas selenográficas están referidas al punto central del cráter, pues los extremos difieren bastante, dada la enorme extensión del cráter. Considérese que si en la Tierra un grado equivale a unos 110 kilómetros, aquí sólo supone 33. La edad de la Luna se refiere al tiempo transcurrido desde la última Luna nueva. Es interesante conocerla, pues es en ese momento cuando el terminador se sitúa en la región, y es cuando, con luz rasante, las elevaciones arrojarán sombras más alargadas, que facilitarán su estudio. Al amanecer, el Sol brilla desde el este, y proyectará las sombras hacia el oeste, y ocurrirá todo lo contrario al anochecer, ofreciendo un paisaje totalmente distinto, como ocurre en la imagen de la derecha, en la que se observa, en el norte, la vertiente occidental de los Montes Apeninos iluminada, con la Luna en cuarto menguante. He señalado con una flecha la posición de Clavius.

Aunque no ofrece demasiadas dificultades, para su correcta localización resulta muy útil servirse del cercano Tycho y de su más que notable sistema radial. Unos 15º al sur se encontrará a Clavius sin mayores problemas, aunque también influirán las libraciones en latitud, que harán que el cráter aparezca más o menos cercano al limbo del sur (para una explicación de este fenómeno, léase el artículo sobre Giordano Bruno y la cara oculta de la Luna, en esta misma bitácora). Más al norte encontraremos al trío formado por Ptolomeus, Alphonsus y Arzachel, y a Mare Nubium, donde se halla la interesantísima Rupes Recta, la Espada de la Luna.

Aunque está relativamente bien conservado, Clavius es un cráter muy antiguo. Su formación, debida al impacto de un meteorito, ocurrió hace unos 4.000 millones de años, en el llamado Período Nectárico. Por eso, en su interior presenta multitud de impactos menores de datación más reciente que han deteriorado el suelo.

Las paredes, aunque muy elevadas con respecto al nivel del interior del cráter (unos 3.500 metros de altitud), no ofrecen en cambio un desnivel desmesurado con el terreno exterior, pues no hay que olvidar que nos hallamos en las llamadas tierras altas. En la imagen de arriba, la muralla norte.

El suelo ha sido bombardeado por multitud de meteoritos desde su formación y presenta cráteres y cratercillos por todas partes (los más pequeños llamados alfilerazos, que sin embargo podrían contener en su interior a una pequeña ciudad). Ésta es la mejor prueba de la antigüedad de Clavius. Los dos cráteres más grandes se encuentran en el este, donde el piso es más suave, quizás debido al afloramiento de lava cuando se produjeron los impactos que originaron estos cráteres, o por una actividad volcánica ya extinguida en la región. Sobre la muralla del noroeste encontramos a Porter, de 52 kilómetros de diámetro y 2.300 metros de profundidad. Presenta un doble pico central. En el suroeste, inserto en el interior de Clavius, está Rutherfurd (no confundir con Rutherford), algo menor (48 kilómetros), pero aún más profundo: 2.900 metros y con el suelo mucho más accidentado.

Desde Rutherfurd, y en forma de arco, en el sentido antihorario, parte una cadena de cinco cráteres de tamaño decreciente, que dan la impresión de haber sido causados por el impacto de un meteorito fragmentado. Pero un análisis de la antigüedad de estos cinco accidentes denota que su datación difiere bastante entre ellos, así es que tal impresión resulta ser falsa. Se llaman Clavius D (28 km), C (21 km), N (13 km), J (12 km) y JA (7.5 km), respectivamente. Este tamaño decreciente es una buena herramienta para probar la resolución de su telescopio. Compruebe hasta qué tamaño es capaz de distinguir.

En la película de 1.968 2.001, Una Odisea en el Espacio, de Stanley Kubrick, y en la novela homónima de Arthur C. Clarke en la que se basa la película, el cráter Clavius tiene un importante protagonismo. Es aquí donde el Dr. Heywood Floyd (William Sylvester) establece su base (Base Clavius) para el estudio de un extraño fenómeno observado en el cercano cráter Tycho. Es éste un monolito de forma rectangular, de evidente procedencia artificial, llamado TMA-1 (Anomalía Magnética de Tycho nº 1) y que constituye la primera prueba de la existencia de vida extraterrestre. El alunizaje del Dr. Floyd se escenifica con la música de El Danubio Azul.

El cráter Clavius obtuvo su nombre en 1.935, cuando la IAU decidió homenajear así al matemático alemán Christopher Klau (1.537-1.612), uno de los principales creadores de nuestro actual Calendario Gregoriano, y considerado el Euclides del siglo XVI. Parece que este apellido, pronunciado en el idioma alemán de la época, suena como algo parecido a Clavius (latinizó su nombre de esta forma), y por eso esta diferencia entre el nombre del matemático y el del cráter. Klau fue un decidido defensor de las teorías geocéntricas, aunque no veía con malos ojos las nuevas ideas heliocéntricas de Copérnico, secundadas por Galileo. De todas formas, nunca se tomó muy en serio la afirmación de éste último de que en la Luna existían montañas y cráteres. Paradójicamente, uno de los mayores lleva su nombre. En su descargo hay que hacer notar que su muerte se produjo muy poco tiempo después del inicio de la Astronomía moderna, con el uso del telescopio.

Volver al principio del artículo.

Volver al principio de la bitácora.

Ir al Índice Temático.

Hay 7 respuestas para "El cráter Clavius"

La luna es muy bonita, y se ve perfectamente con un telescopio mediano, yo lo pude comprobar gracias a un amigo al q desde hace un par de semanas tengo un poco abandonado pero q en cuanto pueda lo dejare de abandonar. pero cuando no tenemos telescopio tb se puede ver muchas cosas de la luna a simple vista. es muy agradecida pero a la vez muy traicionera pq cuando la luna esta en todo su esplendor no nos deja ver nada mas, solo a ella, q por cierto estos dias esta preciosa, pero ya tengo ganas de q se marche para poder contemplar nuestra catedral del cielo q es una maravilla. para terminar decirte q las fotos y el video me ha encantado. muchos besos y hasta pronto

Tu amigo se va a llevar una alegría enorme :-). Cualquier telescopio sirve para la observación lunar, aunque lógicamente la resolución del aparato determina el tamaño de los accidentes que pueden verse. Pero incluso unos pequeños binoculares dan mucho juego a la hora de disfrutar de la Luna.
Efectivamente, ése el problema de la Luna, su excesivo brillo «apaga» al resto del cielo e impide la observación de todo lo que no sea ella. Ya en estos días, en cuarto menguante, empieza a salir más tarde, y nos da tiempo a estudiar otras cosas.
Muchos besos y hasta pronto.

..Hablar de la Luna, es algo muy interesante, interminable, en mí opinión la Luna siempre ha protejido la Tierra de muchos impactos
de meteoritos de gran escala, muestrado perfectamente en las imagenes, menos unos cuantos que conseguieron llegar a la Tierra, pero al mismo tiempo y es lo más curioso que no se ve algún meteorito de pie !! parece que están desaparecidos de bajo el suelo Lunar,o simplemente que no se ven, tampoco hay ninguna imagen captada o notícia de impactos contra la Luna por telescopios de la Astronomía moderna. Un gran saludo..

La fuerza del impacto libera tal cantidad de energía que se produce un incendio que lo quema todo, incluido el meteorito que lo causa. Por eso sólo queda el cráter. Por otro lado, también la Tierra ha actuado como escudo o parapeto para la cara cercana de la Luna, y ésta es una de las causas de que en la otra cara haya más cráteres. Un saludo.

Plagada de crateres nuestra hermosa luna! seran cientos y cada uno con su respectivo nombre, si que debio de ser un arduo trabajo para nombrar a cada uno de ellos. Saludoss.

No sólo los cráteres, amigo Ángel, sino todo tipo de accidentes como cordilleras, mares, grietas, que cada uno recibe un nombre hasta completar una lista de miles de ellos. Una comisión de la Unión Astronómica Internacional va asignando esos nombres, según propuestas procedentes de todo el mundo, pero de forma provisional hasta su ratificación por la Asamblea General, cuya próxima sesión tendrá lugar en Pekín, en 2012. Un saludo muy cordial.

Ésta es una de las páginas o portales en español mejor hechas y excelentemente documentadas. La redacción es muy amena y por supuesto los temas son muy interesantes. Gracias a ustedes hoy aprendí algunas cosas nuevas. Hoy viajaré a una pequeña sierra y observaré la luna. Realmente voy a ver objetos de cielo profundo, pero hasta que la bellísima Luna se oculte, después a las 2:00 AM. Muchas gracias por el esfuerzo que hacen para enseñar y compartir sus conocimientos. Muchos saludos. Ricardo Calderón

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subscribe

?
marcianito
250px-Galileo.arp.300pix