Publicado el 26 abril, 2010 por bitacoradegalileo
NGC 4755, conocido comúnmente como el Joyero o la Caja de Joyas, es un cúmulo abierto que está situado en la constelación de la Cruz del Sur, en el Hemisferio Austral. Para leer una descripción de los cúmulos abiertos, o galácticos, véase el artículo sobre Las Pléyades.
La Constelación de la Cruz del Sur, Crucero Austral, o simplemente Crux, es la más pequeña en extensión de las 88 que componen el catálogo de todas las existentes, pero es probablemente la más famosa y conocida de todo el Hemisferio Sur. Es circumpolar sur, y sólo visible desde latitudes al sur de +20º N, por lo que no se divisa desde ningún lugar de Europa. Su inconfundible forma de crucero hizo que ya Magallanes notara su presencia, y que Américo Vespuccio (en el grabado) calculara su posición, junto con las cercanas estrellas de la
constelación del Centauro, ya en 1.501. Entre estas últimas, Alpha y Beta Centauri, en la parte inferior izquierda de la fotografía, conocidas como «Las apuntadoras de la Cruz», facilitan su localización. A la derecha está Crux, y al sureste de ésta se aprecia la nebulosa del Saco de Carbón.
El asterismo se encuentra en las banderas de hasta cinco países (Australia, Brasil, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea y Samoa Occidental), además de algunas regiones y territorios de los anteriores países y de Argentina o Chile (a la izquierda, bandera de la Patagonia chilena).
Es un socorrido recurso para orientarse durante la noche, pues el eje principal de la cruz apunta directamente al Polo Sur Celeste, ocupado por la estrella Sigma Octantis (σ Oct), de difícil visualización, dada su magnitud de +5.42. Basta con extender esta línea tres veces y media, partiendo de la base de la cruz (Acrux), y luego trazar una perpendicular hasta el suelo para encontrar este punto cardinal. El esquema es de astroyciencia.com.
Los cuatro extremos de la cruz están ocupados por las cuatro estrellas más notables de la constelación:
Acrux o α Crucis, llamada Magallánica o Estrella de Magallanes, la más brillante y la duodécima de todo el cielo nocturno considerada en su conjunto, pues se trata de una binaria. Es una estrella blanco-azulada de tipo espectral B1 y magnitud visual +0.83 situada en el pie de la Cruz.
Becrux o β Crucis, llamada Mimosa, está situada en el brazo izquierdo de la Cruz. Es una B0 de magnitud +1.25, la vigésima del cielo, aunque
es una estrella variable. Es la estrella más brillante de la fotografía de la derecha, donde se aprecia, justo en el centro, nuestro Joyero, el Cúmulo estelar NGC 4755 La mancha oscura de la orilla inferior es parte de la nebulosa Saco de Carbón. Pulsando con el ratón sobre la imagen se obtiene una ampliación muy notable.
Gacrux o γ Crucis, llamada Rubídea. es una gigante roja, de tipo M3, y con magnitud visual de +1.63. Constituye, junto con Acrux, el eje principal de la Cruz, y que apunta directamente hacia el Sur, pues ocupa la cabecera.
Decrux, o δ Crucis, llamada Pálida, es del tipo B2 y posee una magnitud de +2.80. Es una subgigante azul variable, que ocupa el extremo derecho del travesaño.
Una quinta estrella, Epsilon Crux (ε Crucis), llamada Juxta Crucem (Junto a la Cruz, recibe en portugués el sugerente y revelador apelativo de Intrometida, que personalmente adopto sin reservas), es también importante, por su presencia constante en los símbolos antes citados, con la excepción de la bandera nacional de Nueva Zelanda. En los cielos contaminados de la ciudad es un poco más difícil de observar, debido a su magnitud de +3.59. Es una gigante naranja de tipo K2.

Las cinco estrellas se encuentran a distancias diferentes, como se muestra arriba, así es que el asterismo es sólo una perspectiva desde la Tierra, pues visto desde otro punto resultaría una figura totalmente distinta.
En cuanto a cielo profundo, además del Joyero, en esta constelación es importante la nebulosa Saco de Carbón, justo al sureste del asterismo. En la fotografía del HST (Telescopio espacial Hubble) tanto uno como la otra están a la izquierda. A la derecha se aprecia la Nebulosa Carina.
La región central de NGC4755 (El Joyero). La estrella más brillante a la izquierda es Kappa Crucis. Fotografía del HST (Hubble Spacial Telescope)
La Caja de Joyas
«Exquisitamente hermoso», escribió sobre él Benjamin Gould, creador y primer director del Observatorio Nacional Argentino; y es muy difícil, por no decir imposible, cuestionar lo acertado de esta emotiva pero
justa definición al hablar del cúmulo abierto del Joyero, o Cúmulo de Kappa Crucis, en la Constelación de la Cruz del Sur. A decir verdad, se revela realmente complicado encontrar a otro objeto de su clase que pueda rivalizar con él en belleza y espectacularidad, excepción hecha del delicioso cúmulo galáctico de Las Pléyades (M45), en la Constelación de Tauro.
NGC4755, o el Joyero, ocupa una extensión real de 60 años-luz aproximadamente, lo cual se traduce en un diámetro aparente de 12 minutos de arco, casi la mitad de la Luna llena. Su magnitud conjunta es de +4.2 y se sitúa a unos 6.400 años-luz de distancia.
El cúmulo se observa a simple vista, aunque muy tenue, en cielos desprovistos de contaminación lumínica, pero se necesitan binoculares para divisarlo en ciudad. Se localiza partiendo de Becrux (Mimosa), y desplazándose 1 grado en dirección sureste, como se muestra en la ilustración. Nótese la dirección Norte-Sur que marca la línea que une a Gacrux con Acrux. Una vez localizado NGC4755, conviene reparar en su forma de A mayúsculas, para un mejor análisis
de las estrellas que lo componen, como se sugiere en la fotografía de la derecha, aunque he intentado hacerlo con sutileza, para no dañarla. Pulsando con el ratón sobre ella, se hará más ostensible esta particularidad. Las estrellas que ocupan los tres vértices son las más brillantes del Joyero. Con ayuda de un pequeño telescopio, sin necesidad de grandes aberturas, ya se pueden distinguir al menos las 5 ó 6 estrellas más brillantes, formando el triángulo que sugiere la letra A.
La estrella que ocupa el ápice de la «A», en dirección hacia Mimosa, es la más brillante de toda la Caja de Joyas. Es una estrella blanco-azulada de magnitud +5.7. En el extremo izquierdo de la A, en el noreste, hay una estrella de magnitud 6.8, azul, aunque visualmente aparece blanquecina. En el otro extremo, el derecho, en dirección sur,
está Kappa Crucis (κ Cru), la segunda estrella más brillante de NGC 4755. Es una supergigante azul de magnitud +5.9. En la línea que formaría el trazo transversal de la A, encontramos una bellísima estrella roja, una supergigante que frecuentemente es confundida con Kappa Crucis.
El resto del cúmulo es también sumamente interesante, y se compone de más de 100 estrellas, muchas de ellas supergigantes azules, dada la juventud del conjunto del cúmulo, alrededor de 10 millones de años de edad. No obstante, aparecen estrellas rojas, anaranjadas, amarillas, blancas e incluso algunas con tonos verdosos, aunque mucho menos numerosas.
Un poco de historia
La primera mención expresa del objeto la encontramos en la obra Uranometría (1.603), de Johann Bayer, que clasificaba a las estrellas en constelaciones y les asignaba una letra griega, que conocemos como designación de Bayer. El astrónomo bávaro anotó para este cúmulo la letra κ (kappa), pensando que se trataba de una sola estrella. Es por eso por lo que El Joyero también recibe el nombre de Cúmulo de Kappa Crucis. Se hace referencia así a la estrella más brillante del cúmulo, distante un grado de Beta Crucis, o Mimosa, la estrella que ocupa uno de los extremos del brazo corto de la cruz, que es mucho más brillante.
En 1752, el Abad rumano-francés Nicolás Louis de Lacaille descubre su composición, cuando dirige hacia él, estando en Sudáfrica, su pequeño telescopio refractor de media pulgada. En 1755 lo incluirá en su catálogo de 42 objetos intitulado «Sur les étoiles nébuleuses du ciel austral», donde lo describe como «cinco o seis estrellas pequeñas entre dos de sexta magnitud».
Pero no fue hasta 1.830, en que lo observó el matemático y astrónomo británico John Herschel (hijo de William, el descubridor de Urano), cuando recibió el nombre actual de Caja de Joyas, o Joyero, pues con
su reflector de 20 pulgadas lo describió del siguiente modo:
«Este grupo, aunque ni grande ni rico, es todavía un muy brillante y bello objeto visto a través de un instrumento de apertura suficiente para mostrar claramente el color muy diferente de sus estrellas constituyentes, que le dan el efecto de una soberbia pieza de joyería de fantasía».
Analizando el asterismo, Herschel anotó la posición de 100 de las estrellas del cúmulo, entre 1.834 y 1.838.
En la antigüedad, estas estrellas estaban incluídas en la constelación del Centauro, del que constituían las patas traseras. Sólo desde las grandes navegaciones ibéricas a partir del siglo XVI fueron asociadas a la cruz cristiana, y obtuvieron simbología religiosa, pues las grandes civilizaciones del pasado se ubicaban alrededor del paralelo 40 del Hemisferio Norte, desde donde no se ve (no vemos) a Crux.

Sin embargo, las culturas amerindias sí tuvieron a estas estrellas entre sus creencias y mitos. Para los mapuches, las cuatro estrellas representan la huella del choique o ñandú, animal sagrado, y las estrellas apuntadoras de Centauro son las boleadoras, arma de caza utilizada por este pueblo. El nido del ñandú, su casa, estaba situado en «Las siete cabrillas» (Las Pléyades).
El mito del ñandú se repite entre los guaraníes y araucanos, así como en pueblos venezolanos y caribeños, entre otros.
Epílogo: A la Vía Láctea
En esta magnífica panorámica de la Vía Láctea, pueden ustedes encontrar nuestra constelación junto al observatorio que aparece a la derecha, justo pegada a su pared izquierda. DeCrux (Pálida) casi está oculta por esa pared. Magnifiquen la imagen, y a disfrutar:
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